Archivos Mensuales: noviembre 2015

Libre te quiero

Con la poesía también se conciencia contra la violencia de género. Gracias a Agustín García Calvo y a los hombres del colegio: Diego, Joaquín, Miguel, Antonio, Pepe y Manuel.

Libre te quiero
como arroyo que brinca
de peña en peña,
pero no mía.

Grande te quiero
como monte preñado
de primavera,
pero no mía.

Buena te quiero
como pan que no sabe
su masa buena,
pero no mía.

Alta te quiero
como chopo
que al cielo se despereza,
se despereza,
pero no mía.

Blanca te quiero
como flor de azahares
sobre la tierra,
pero no mía.

Pero no mía
ni de Dios
ni de nadie
ni tuya siquiera.

Delphie y las zapatillas mágicas

A mí me ha gustado mucho, porque yo desde los cuatro años he estado en ballet y me recuerda a cuando yo era pequeña.

9781405448383Trata sobre una niña llamada Delphie que le gustaba mucho el ballet. Una vez va a ver como bailaban unas chicas en una escuela. Ella, mientras que las chicas bailaban, las seguía desde fuera porque se había leído muchos libros sobre la danza. Entonces la profesora le dijo:

-Chica, ven.

Delphie fue y la maestra le dio unas zapatillas rojas y le dijo que se pasara por allí al día siguiente para dar clases y ella contestó que no tenía dinero. La profesora le dijo que el dinero no importaba.

Al día siguiente fue a la escuela, se encontró con dos niñas muy simpáticas y empezó a hablar con ellas. Comenzó la clase e hicieron muchos ejercicios. Cuando los terminaron, todas las niñas menos Delphie hicieron un baile sobre “El Cascanueces”. La ultima niña bailaba muy bien pero no le ponía sentimiento. Cuando terminó la clase se fue a su casa. Se durmió. Por la noche empezó a escucharse una música en su cuarto. Se despertó y … ¡Eran las zapatillas! Delphie se puso las zapatillas y de repente apareció en otro lugar. Era como una especie de teatro donde había un hada llorando. Era como si estuviera en el cuento del Cascanueces. Allí le ocurre todo lo que le había leído por la noche sobre “El Cascanueces”. Cuando salva al Cascanueces empiezan todos a bailar. Luego se tuvo que ir a su casa y pensó: La profesora tiene que ver algo con esto.

Belén Gómez Varo 6º C