Todas las hadas del reino (Laura Gallego)

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Camelia es un hada madrina que lleva 300 años ayudando a jóvenes doncellas y aspirantes a héroe. Cada siete años hacen una reunión de hadas madrinas en una casa, Orquídea, un hada madrina, le encomienda a Simón, un mozo de cuadra. Al día siguiente, Camelia va a ver a Simón. Simón le cuenta que está enamorado de Asteria, una princesa. Pero que no es cualquier princesa, es la heredera al trono de Vestur.

Pasa el tiempo y hacen muchas cosas para que Asteria si fije en Simón. Pero un día, llega Camelia a donde está Simón y se encuentra a Simón y a Asteria hablando. Camelia se llevó una sorpresa. Camelia les preguntó qué estaban haciendo y Simón le contó que estaban enamorados. Otro día buscó a Simón y se lo encontró en las mazmorras del castillo. Le preguntó que por qué estaba allí. Simón le dijo que se había intentado escapar con Asteria. El día del juicio se decidió que tendría que matar a un hombre lobo en el bosque. Cuando llegó el día de la caza del lobo, y después de muchos sucesos, Camelia se convirtió en mala.

El lobo estaba persiguiendo a Asteria y Simón le dijo a Camelia que la salvase, e hicieron un trato. El trato era que salvaba a Asteria a cambio de que le dieran el primer hijo o hija que tuvieran. Y así se cumplió.

Simón y Asteria se casaron y tuvieron una hija llamada Felicia. El día del bautizo llegó Camelia y les quitó a Felicia y se fue a un castillo con ella. En ese castillo había vivido una bruja llamada Magnolia que petrificó a un montón de jóvenes.

Felicia se hizo mayor y le entró la curiosidad de ver la sala donde estaban los jóvenes petrificados. Cuando intentó abrir la puerta, no pudo porque estaba cerrada con llave. Entonces se acordó de que una vez tuvo un encuentro con unas hadas y le regalaron unos presentes, entre ellos había una llave mágica que podía abrir todas las cerraduras.

Abrió la puerta y vio unas estatuas. Había una que le llamó la atención. Desde ese día todas las noches iba a la sala. Una noche se quedó dormida allí y por la mañana se fue a su cuarto, pero Camelia se dio cuenta y le castigó.

Por la noche fue a despedirse de las estatuas, pero en especial de Gris (el que le llamó la atención). Cuando lo vio le dio tanta pena despedirse de él que le besó en la boca. Y de repente Gris se convirtió en humano. Gris le dijo a Felicia que se llamaba Cornelio. Intentaron escapar pero Camelia se dio cuenta.

Al final vencen a Camelia y se van juntos tras ver a los padres de Felicia. Detuvieron a Camelia y le condenaron a muerte. Antes de matarle, un ancestral le dio un regalo de parte de un amigo. Cuando le mataron, Camelia, no había muerto de verdad. Se había convertido en ancestral y se iba a vivir para siempre con un viejo amigo suyo, Ren, que también era ancestral.

Isabel Rivera (6º C)

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